Criptoestafas, imagen y semejanza de los fraudes piramidales


Criptoestafas, imagen y semejanza de los fraudes piramidales

Criptoestafas, imagen y semejanza de los fraudes piramidales

Según nuevos análisis relacionados con los mercados de las criptomonedas y las estafas que en algunos casos se han presentado, hay patrones de conducta que nos remiten a viejos esquemas conocidos, especialmente el de los fraudes piramidales.To get more news about Criptoestafas, you can visit wikifx.com official website.
  Aunque los casos son particulares, hay ciertas similitudes que no pasan desapercibidas para las autoridades encargadas de perseguir este tipo de delitos.
  Hay por ejemplo campañas de publicidad y promesas de rentabilidades desorbitadas, de hasta el 15% o 25%, que atraen a casi cualquier ahorrador.
  Cada estafa tiene sus particularidades, pero también coincidencias, puntos en común que las une.
  Y algo también es cierto, hay un verdadero ejército de estafadores profesionales con una gran capacidad para convencer a la gente, sobre todo si estas personas no tienen muchas habilidades en la tecnología.
Es importante poner atención porque hay muchos casos ya en estos tiempos, y los que faltan.
  En este sentido hay algo determinante que es el cambio de época que vivimos, de una sociedad industrial a una digital.
  Este problema de las estafas es una cara consecuencia más de esto; ¿cómo es posible que un sistema financiero tradicional, que en plena etapa de transformación, ofrece rentabilidades muy bajas a los ahorradores, que buscan alternativas, haya otras opciones que salen de los parametros y ofrecen rendimientos que realmente son inconcebibles.
  Es cuando aparecen mercados como los de las criptomonedas y varios más; cuando los delincuentes reinventan esquemas como la tradicional estafa piramidal, urdida por quienes captan clientes asegurando que compran criptodivisas con ese dinero y que, gracias a su buen hacer, generan un enorme beneficio, aunque realmente lo que sucede es, como en otros casos similares, que solo la entrada de los nuevos inversores sirve para ir pagando intereses a los viejos, algo insostenible con el transcuros del tiempo.
  Ya existen esquemas, ya se han detectado, por eso es que los clientes e inversionistas deben estar muy atentos.
  Esquemas en los que los clientes, según las condiciones pactadas, podían conseguir más afiliados para las plataformas a través de sus cuenta, por ello reciben el 10% de la inversión de los captados en su primer nivel, un 3% de los de segundo nivel, un 2% en el tercer nivel y así sucesivamente hasta un total del 20% invertido por cada uno.
Esto se convierte en una red exponencial de captación masiva en la que la captación de nuevos inversores alimenta la base de la pirámide, permitiendo la restitución y el abono de beneficios a los inversores iniciales, sin que los resultados operativos respondan a un negocio real.
  Y si algo ayudó a este tipo de estafas, así como a otras, fue precisamente la irrupción del coronavirus el año pasado.
  El fenómeno obligó a que millones de personas se vieran encerradas en sus casas, temerosas ante un incierto futuro y pegadas a las pantallas de sus dispositivos digitales. Esto disparó las tasas de ahorro en prácticamente todo el planeta, todos los países lo registraron.
  Muchas personas vieron la opción de invertir como la única forma de rentabilizar sus recursos y obtener beneficios adicionales para los meses o años posteriores.
  Vieron la oportunidad en el mercado de las criptomonedas, de manera especial con una de ellas, el bitcoin; eso explica entre otras cosas el repunte meteórico de dicha criptomoneda en plena pandemia.
  Pero fue un error, hubo quien invirtió la indemnización obtenida por un despido laboral; vió una tecnología disruptiva y pensó que tendría la oportunidad de multiplicar esos recursos.
  Lamentablemente se han dado cuenta muy tarde, y lo malo es que este tipo de estafas apenas inicia porque el mercado de las criptomonedas apenas está “en pañales”; lo que queda claro es que las criptoestafas pueden estar basados en viejos esquemas conocidos, unos que de tan conocidos siguen usándose para estafar a la gente, los esquemas pirámidales. Tenga cuidado.